Una caminata que terminó convirtiéndose en una lección de diseño
Descubre por qué la primera impresión de un negocio depende de mucho más que un logotipo. Analizamos cómo el espacio, los colores y la coherencia visual construyen confianza.
Andrea Carvajal
7/21/20262 min read
Hace algunos días decidí recorrer Paseo Bulnes, en Santiago, con un objetivo muy simple: observar. No iba buscando inspiración para un logotipo ni referencias de diseño. Quería mirar los negocios como lo haría cualquier persona que camina por la ciudad. Sin embargo, después de visitar varios locales, entendí algo que muchas veces olvidamos cuando hablamos de marcas: la primera impresión de un negocio rara vez comienza por su logotipo, comienza mucho antes: una marca empieza a hablar antes de que entres.
Algunos locales tenían logotipos muy elaborados, otros eran bastante simples, sin embargo, lo que realmente influía en mis ganas de entrar era otra cosa: la iluminación, los materiales, los colores, el orden, la limpieza, la calidad de los avisos, la forma en que el espacio estaba cuidado. Todo eso construía una sensación de confianza incluso antes de leer el nombre del negocio.
De hecho, el aroma de algunos locales me engancharon muchísimo, esto es porque el diseño también se siente. Una veterinaria, por ejemplo, llamó mi atención por su fachada limpia, grandes ventanales, madera clara y una paleta de colores muy bien cuidada, su logotipo era sencillo, pero la experiencia visual transmitía profesionalismo. En cambio, otro negocio tenía un aviso iluminado, varios tonos distintos del mismo color y una composición desordenada, aunque el producto podía ser bueno, la percepción era completamente distinta, ahí comprendí algo importante: no siempre es el logotipo el que genera confianza, es la coherencia.
Muchas personas creen que una marca consiste únicamente en un símbolo o un nombre, en realidad, una identidad visual vive en todos los lugares donde una persona entra en contacto con el negocio: en la fachada, en las redes sociales, en la papelería, en la forma de presentar un producto, en los uniformes, en la señalética, en una página web, en la manera en que todo convive como un solo sistema.
Así, ratifiqué que, en los proyectos de desarrollo de marcas, éstas deben transmitir confianza, personalidad y profesionalismo desde el primer contacto.
Principio CarvajalGa
La primera impresión de una marca comienza mucho antes de leer su nombre.


